Los niveles de vitamina D en el cuerpo fluctúan durante el año debido a las diferencias de exposición solar entre estaciones, así como por variaciones en la dieta. La cantidad de luz solar a la que nos exponemos suele disminuir en invierno y en áreas con climas más nubosos. Nuestra dieta también varía durante el año, especialmente en verano y en épocas festivas. Por estas razones, es recomendable comprobar nuestros niveles de vitamina D de manera periódica y así ser capaces de evaluar como varían entre épocas donde obtenemos más y épocas donde sus niveles se ven disminuidos.